Actividad Física y Sistema respiratorio

 Beneficios de la actividad física en el sistema respiratorio

La actividad física regular tiene efectos beneficiosos sobre los diversos sistemas corporales, sobre todo sobre el sistema respiratorio, ya que mejora la ventilación pulmonar, y sobre el sistema cardiocirculatorio, porque disminuye la frecuencia cardiaca en reposo y mejora el sistema de retorno venoso. Con ello mejora también la oxigenación de las células del organismo, en especial la de las musculares, con lo que se contribuye al entrenamiento y a la tolerancia de la actividad física.




El exceso de peso, además de restar agilidad, transmite un aumento de la tensión y de la presión a las articulaciones del sistema muscular y esquelético, con consecuencias nocivas que pueden derivar en artrosis precoz y en una mayor facilidad para las lesiones del sistema locomotor.

A su vez, la actividad física hace que aumente el metabolismo celular, al aumentar las pérdidas calóricas, necesarias para bajar de peso.

Importancia de respirar correctamente

Durante cualquier actividad física el organismo aumenta la demanda de oxígeno para hacer frente a las nuevas demandas energéticas (el oxígeno es necesario para sintetizar el ATP (compuesto de fosfato altamente energético del cual el cuerpo deriva la su energía), que es el combustible que utiliza el cuerpo humano). Cuando la mayor parte de ATP se consigue gracias al oxígeno, se habla de actividad física aeróbica, actividad que se puede llevar a cabo durante un período de tiempo largo ya que la intensidad no es demasiado elevada.

Si la actividad física es tan intensa que, debido a las grandes demandas energéticas, no da tiempo a actuar al metabolismo aeróbico, es el metabolismo anaeróbico (el que no utiliza oxígeno) el encargado de sintetizar el ATP, pero entonces el organismo se fatiga rápidamente y necesita reposar para cubrir la deuda de oxígeno generado durante la actividad física.


El hecho de que una determinada actividad sea aeróbica o anaeróbica no sólo depende de la intensidad sino también de la forma como se respira; por ejemplo, un anciano se fatiga más si va paseando y va hablando todo el rato que si está callado o, del mismo modo, se cansará más si está constipado que si no lo está. En estos dos casos, la única cosa que ha cambiado es que si habla o si está constipado la aportación de oxígeno al organismo ha disminuido y el metabolismo anaeróbico ha tenido que trabajar más de lo que es necesario, lo cual produce una fatiga superior a la normal.

Así pues, el hecho de respirar correctamente mejora la capacidad de la persona de desarrollar una actividad física de manera prolongada sin fatigarse tanto.

También hay que tener en cuenta que el hecho de respirar permite eliminar las sustancias nocivas resultantes de la actividad celular, como el dióxido de carbono. A más intensidad mayor es la cantidad de sustancias a eliminar.




Aprender a respirar

  • Durante cualquier actividad física el organismo aumenta la demanda de oxígeno para hacer frente a las nuevas demandas energéticas (el oxígeno es necesario para sintetizar el ATP (compuesto de fosfato altamente energético del cual el cuerpo deriva la su energía), que es el combustible que utiliza el cuerpo humano). Cuando la mayor parte de ATP se consigue gracias al oxígeno, se habla de actividad física aeróbica, actividad que se puede llevar a cabo durante un período de tiempo largo ya que la intensidad no es demasiado elevada.
  • Si la actividad física es tan intensa que, debido a las grandes demandas energéticas, no da tiempo a actuar al metabolismo aeróbico, es el metabolismo anaeróbico (el que no utiliza oxígeno) el encargado de sintetizar el ATP, pero entonces el organismo se fatiga rápidamente y necesita reposar para cubrir la deuda de oxígeno generado durante la actividad física.
  • El hecho de que una determinada actividad sea aeróbica o anaeróbica no sólo depende de la intensidad sino también de la forma como se respira; por ejemplo, un anciano se fatiga más si va paseando y va hablando todo el rato que si está callado o, del mismo modo, se cansará más si está constipado que si no lo está. En estos dos casos, la única cosa que ha cambiado es que si habla o si está constipado la aportación de oxígeno al organismo ha disminuido y el metabolismo anaeróbico ha tenido que trabajar más de lo que es necesario, lo cual produce una fatiga superior a la normal.
  • Así pues, el hecho de respirar correctamente mejora la capacidad de la persona de desarrollar una actividad física de manera prolongada sin fatigarse tanto.
  • También hay que tener en cuenta que el hecho de respirar permite eliminar las sustancias nocivas resultantes de la actividad celular, como el dióxido de carbono. A más intensidad mayor es la cantidad de sustancias a eliminar.







Comentarios

Publicar un comentario